EL FILME URUGUAYO EL BAÑO DEL PAPA FUE OVACIONADO EN EL MAYOR FESTIVAL CINEMATOGRAFICO FRANCES

Del camino de los quileros a Cannes

* "El baño del Papa", filme de los uruguayos Enrique Fernández y César Charlone, fue presentado el lunes en estreno mundial en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, donde fue recibido con aplausos por un público emocionado. En la edición de ayer del programa Primera Voz que se emite por 1410 AM LIBRE, su conductora, Sonia Breccia, dialogó con el actor César Troncoso y uno de sus directores, Enrique Fernández, quienes relataron estar ''impresionados'' por la respuesta del público. ''La sala estaba colmada, cuando terminó la película recibimos un aplauso espectacular''.

Los uruguayos César Charlone y Enrique Fernández en una plaza de Cannes, junto a otros cineastas latinoamericanos.
Los uruguayos César Charlone y Enrique Fernández en una plaza de Cannes, junto a otros cineastas latinoamericanos.

Los uruguayos César Charlone y Enrique Fernández en una plaza de Cannes, junto a otros cineastas latinoamericanos.
Parábola de los pobres, "El baño del Papa" cuenta la forma cómo los habitantes más humildes de Melo se prepararon y vivieron la visita que realizó Juan Pablo II a su ciudad en 1988. Ante la previsible afluencia de visitantes a la pequeña ciudad para ver al Papa, los habitantes se organizan para sacar el mejor partido posible de esa oportunidad excepcional vendiendo comida o recuerdos a los turistas esperados. Uno de ellos, Beto (César Troncoso), que sobrevive pobremente haciendo de "quilero" (pequeño contrabando transportado en bicicleta desde la frontera brasileña), tiene la idea de construir un baño que los turistas podrán utilizar previo pago del servicio. A medida que la fecha se acerca y que la televisión hace previsiones grandilocuentes sobre la acogida preparada al Papa, los preparativos de los habitantes se hacen más febriles y las esperanzas de rápida ganancia económica más grande. Hasta que llega el gran día... La película contrapone con un humor irresistible las grandes palabras del discurso del Papa y de los medios de comunicación y la realidad de la vida cotidiana de la gente que está obligada a vivir del contrabando. Muestra la dureza de la vida de esos hombres, la corrupción policial que deben sufrir, pero también la solidaridad que los une.
En Primera Voz, emitido ayer, Troncoso, entrevistado por Breccia comenzó afirmando que está disfrutando mucho lo que pasa con la película, "estar en un lugar como este, que para un actor uruguayo no es poca cosa, el Festival de Cannes es como muy grande. Ayer (por el lunes) fue el día que se exhibió con todo el protocolo. El filme compite en una sección importante y la sala estaba colmada, llena de gente, cuando terminó la película recibimos un aplauso espectacular, que nunca había recibido en mi trayectoria en el cine. La sensación que nos queda por la gente que se nos acercó y no dijo cosas es que la película gustó. Así que en ese sentido, me parece que todo este trabajo, en el caso de Enrique fueron creo que 10 años de elaborar el guión, después 5 años para hacer la película, valió la pena. Quedé muy contento porque no había visto nada y lo que terminé viendo me impresionó".

SB- La película se centra en un hecho histórico, la visita del Papa Juan Pablo II a Uruguay en 1987, se sostienen situaciones y personajes ficticios para hablar "del amor, la lucha contra la pobreza y la esperanza, la historia de Melo, un pueblo que vio en la llegada de Juan Pablo II la oportunidad de bendiciones divinas y el enriquecimiento seguro gracias a la venta de todo tipo de productos para los peregrinos''. Para vos, ¿hacer el protagónico, quién es?
CT- Mi protagónico es el Beto, es precisamente el que levanta el baño, quien lo construye. Un bicicletero que todos los días hace 120 kilómetros diarios para poder traer el pequeño bagayo para vivir. Un día decide que es muy interesante poner un baño cuando todos ponen un puesto de comida, porque si la gente come y bebe después van a necesitar un baño, es un poco más listo que el resto. Lo que cuenta la película es la peripecia de este personaje, ayer me decían que es un personaje con mucha energía, está todo el tiempo en movimiento y haciendo enfoque en su objetivo de construir este baño, para procurarle a su familia un poco más de dignidad ya que gana unos pesos más.

SB- ¿Por qué crees que provocó la reacción y ovación que provocó?
CT- Creo que fue porque está bien planteada desde lo formal y a nivel de actuación, fotografía, guión, idea, todo funciona para que se tenga una buena película en lo formal. Luego, el contenido me parece que es una historia que engancha con la esperanza, trasciende la historia melense. Es eso lo que la gente vio, vio a un tipo perseverando, buscando, le va mal pero sigue, la película habla de eso, la capacidad del hombre de reconstituir, de regenerarse ante la adversidad, eso es universal.

SB- ¿Contamos cómo estás vos?
Enrique Fernández- Estamos aflojando el cuerpo recién, porque en mi caso este trabajo comenzó en julio de 2002, casi 5 años de trabajo ininterrumpido que terminó con el estreno de ayer. Con mucha satisfacción al ver la reacción del público, ver la película exhibida con esa calidad que requiere la escala de Cannes, la reacción del público que se produjo fue muy buena. La película tiene tres asuntos, primero lo que da origen a toda la historia: la esperanza, pero al lado de la esperanza está la ingenuidad, la ingenuidad de que unas personas piensan que pueden cambiar su vida de un lunes a un jueves y por último para mí la historia más importante no es la que más aparece en pantalla, que es que se pueda ser rico en afectos.

SB- La historia de "El baño del Papa'' ¿en qué se relaciona contigo, por qué esta historia?
EF- De muy niño fui a la frontera con mi padre, cuando Aceguá no era Aceguá, el lugar donde se iba a comprar azúcar, yerba, y mi padre me compró un acordeón. Para mí esa zona de la frontera tuvo un encanto particular y en algún momento por la década del 70 fui con una cámara súper 8 y ahí conocí a los bicicleteros, los que pasan contrabando en bicicleta. Eso me quedó dando vuelta en la cabeza y cuando 10 años después vino el Papa, yo no estaba en Uruguay; volví a Melo en 1999 y escuché historias que me parecieron ridículas, trágicas, cómicas, y después encajé las dos ideas, la de los bicicleteros y la visita del Papa a Melo.

SB- Señalaste en algunas declaraciones que estas costumbre cambiarán o desaparecerán, ¿hay voluntad de rescate sobre esto?
EF- Sí, de alguna manera el personaje de César, de Beto son personaje entrañables, personajes que quiero muchísimo y que creo que sí están desapareciendo, como probablemente desaparezca la actividad de contrabando. De alguna manera pensar, sentir, encarar la vida. Un bicicletero me dijo un día mientras escribía el guión, que le gustaría que dejara claro en la película que ellos no eran los delincuentes. Una serie de detalles, en este grupo humano, porque eran cientos los bicicleteros, me pareció que merecían una historia". *